viernes, 13 de mayo de 2011

Soundtrack.

Así como en el cine, casi nunca queda una escena sin música de fondo, en mi día a día pasa lo mismo... Me he dado cuenta de que soy adicta a la fusión deliciosa de sonidos y silencios, a los acordes y los compases, al sincopado y al beat que da razón a mi vida.
Con o sin audífonos, la música está en mi cabeza, en mi boca, en mis pulmones, en mis venas... Gracias, larga cadena genética, por heredarme tantito de esto.

2 comentarios:

  1. Manya!...q envidia si el gusto te viene por familia. En mi caso tuve q vérmelas x mi mismo, y hurgar aqui y allá, pero también tiene su gracia explorar.

    Paja tu blog.

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  2. Afortunada soy, al tener vivo, aún, a un abuelo con 85 años, de los cuales 80 han estado repletos de partituras!

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